

Numerosos estudios han analizado las propiedades del vino, especialmente del vino tinto, por su contenido en antioxidantes. Estas cualidades se han trasladado también al ámbito del bienestar y la belleza, dando lugar a tratamientos conocidos como vinoterapia.
La vinoterapia se utiliza en spas a través de diferentes técnicas como baños termales, envolturas, masajes corporales, exfoliaciones o tratamientos faciales. El objetivo es cuidar la piel, favorecer la relajación y ofrecer una experiencia sensorial completa.
Entre los tratamientos más habituales se encuentran los peelings con semillas de uva, las envolturas con extractos de vid y arcillas, o los baños de hidromasaje enriquecidos con componentes derivados del vino.
Algunos tipos de vino se utilizan por sus características específicas dentro de estos tratamientos, aportando matices distintos a cada experiencia.
Para quienes prefieren una opción más sencilla, es posible recrear en casa una versión básica: añadir al agua del baño unas tazas de vino tinto y un poco de miel puede aportar un momento de relax diferente.
Una forma original de disfrutar del bienestar inspirándose en propiedades tradicionales, ya sea en un spa o en casa.